Jorge Luis Borges

Octubre15

EL ENAMORADO

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.

Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.

Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.

Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.

El escritor que nunca fue escritor

Octubre14

Que tanta hipocresía se vertía en sus ojos bizcos, combatiente infinito, sutiliza urbana.

Todos lo conocieron, algo tímido, susurrante,  cansado ya del desamorio abstracto que le ofrecía la piel ajena.

Supuso y erró muchas veces, callo lo que vio, y se abstuvo en su gallardía efímera.

Se derrumbo en sus escritos paupérrimos y creyose el mejor del mundo, el pequeño dios. El sincero, poco usual.

Se canso de si mismo en espasmos de cobardía.

Se lleno de melancolía absurda entre su apogeo saturado, y se presumió de su destello, su inquisición, su sabiduría.

No creyó en la familia y vivió largas carencias sentimentales.

Quiso nunca hablar del amor, ya que no le favorecía.

Lloro de esperarse a si mismo en inviernos crepusculares, esperando al sexo, esperando simbolismos rateros, esperándose cada vez mas en la gangrena.

Creció entre escrituras sencillas, y dirigiose al mismo el epitafio de escritor.

Escribió tanto como sufrió, y tentó figuras a la victoria.

Vivió fluctuante, pusilánime y sencillo.

Le temió a la muerte y a la soledad monótona.

Tuvo amigos de los cuales nunca se arrepintió, se atrevió a llamarlos segunda familia y en sus escritos de alguna manera los evocaba.

Se canso de si mismo y del mundo.

Fue solitario en dosis muy breves por puro capricho.

Callo en sátiras de bohemias carnavalescas en fiestas banales, perdiendo pudor ajeno y los estribos en lo platónico.

Se acomplejo en pensamientos filosóficos y se perdió en miradas ajenas.

Escribió sin necesariamente escribir… (Con impotencia y melancolía)

¡El velo por todas las veleidades de la época!

¡El nos llamo hermanos cuando nosotros no nos valíamos por nosotros mismos!… (Algo lloroso)

(Pausa)

El fue el escritor que nunca fue escritor.

G.K. Chesterton

Septiembre19

Oscar Wilde said that sunsets were not valued because we could not pay for sunsets. But Oscar Wilde was wrong; we can pay for sunsets. We can pay for them by not being Oscar Wilde.

Martin Adan

Septiembre18

Quarta ripresa

La que nace, es la rosa inesperada;
La que muere, es la rosa consentida;
Sólo al no parecer pasa la vida,
Porque viento letal es la mirada.

¡Cuánta segura rosa no es en nada!…
¡Si no es sino la rosa presentida!…
¡Si Dios sopla a la rosa y a la vida
Por el ojo del ciego… rosa amada!…

Triste y tierna, la rosa verdadera
Es el triste y el tierno sin figura,
Ninguna imagen a la luz primera.

Deseándola deshójase el deseo…
Y quien la viere olvida, y ella dura…
¡Ay, que es así la Rosa y no la veo!…


Bakardara

Septiembre17

Bohemias incesantes, rojizo hiriente, profunda noche abierta en abanico…. ¡Bakardara!

Solitario amigo, ¿acaso disgustas mi compañía?

Ríete de mi, pedante y quejumbroso.

Ríete a carcajadas diabólicas en tu averno infinito y golpéame fuerte cuando el veneno en mi sangre, empañe mi suerte, y me embargue.

Comprende que de alguna manera te fui infiel, buscando miel, galopante, humilde.

Fuiste de efímero, amigo que de tanto en tanto, iba y venia.

Eras tan profundo. Y los sollozos bastaban para calmar a la bestia, mendigando a la rosa, su mirada, mendigando a su sonrisa, su destello.

Tan amigo de mi y no de los otros. Porque cuando te busque solo me querías a mi. Porque cuando te busque encontré el ridículo presupuesto en mi trabajo. Porque cuando te busque  tu voz se apagaba inclemente entre lo sublime de mis valentías, de mis fuerzas, de mi cordura.

Entiendo que ahora te vayas, que te quites tu velo en mis venas, que llores, que me extrañes… (Quebrada la voz)

Solo deseo terminar con elegancia temblorosa y locura apacible…. Perdón!… (Tristeza en la lluvia repetida, una y otra vez), ¡perdónalos!…. Hazme olvidar (infinitas estrellas hasta el fin del mundo)

jorge luis borges

Septiembre16

Al triste

Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.

(8)

Septiembre16



¡AAaaaah!… ¡BUUuuum!. Silencio absoluto en las carnes frías (¡shhh!)

Sonido procaz, intermitente, infinito.

Llena espacios vacíos. Nómades segundos, pedazos de cielo.

Triste iglesia cuando se enfrasca en su homilía.

Llantos, risas sorderas. Ocupación musical. K’s repetitivos sumando discordia.

¡Ja!, se acabo. Repítelo sin voz (bisbisea la culpa)

¡ChiUUUUuuuuuuuuuuuuuooooouuuouuuuwiT!… ¡PUM!

every breath you take

Septiembre15

every breath you take

solo se que nada se

Septiembre11

solo se que, nada se

obra maestra

Septiembre11

El diseño era perfecto. El experto miro el rostro indefinido de la obra maestra… era hermoso, casi indescifrable
Tenia la sonrisa mas hermosa. Era su tino inquebrantable. Miraba y miraba la figura, que se grababa en la sensación mas sublime del amante. Triste, y pobre… comerciante de pasiones.
Lo miraba detalladamente. La sonrisa, la infraestructura, la manía, la soberbia… y solo pudo acomplejarse en su publicidad urbana, su frenético silencio en la sombra, su embellecida cabellera negra.
La amaba, pero no existía, solo se preguntaba si la amaría, si cambiaria su goce particular por amarla sin fronteras ni vacilaciones.
Y decidiose, pues, a preguntarse si ella comprendería, si ella escucharía, si acataría. Ella miro.
Los dos callaron al abismo.
En la cruz Jesucristo rebosante destiño la interrogante. La atmosfera desapareció. Todo, se fue arrogante.

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