julio Luis Acosta

Septiembre18

AYER

Ayer, escuché el murmullo de las olas, en el silencio de los días junto a ti,
el mar cantaba tu voz, en melodía de ilusiones,
pregonando lo infinito de tu amor.
En armonía con Dios, la naturaleza dormía,
y arrullados por nuestras almas, nos perdimos, entre la arena y el sol.
Ayer, fue un silencio grandioso, cuando dentro de mí, grité tu nombre.

Martin Adan

Septiembre18

Quarta ripresa

La que nace, es la rosa inesperada;
La que muere, es la rosa consentida;
Sólo al no parecer pasa la vida,
Porque viento letal es la mirada.

¡Cuánta segura rosa no es en nada!…
¡Si no es sino la rosa presentida!…
¡Si Dios sopla a la rosa y a la vida
Por el ojo del ciego… rosa amada!…

Triste y tierna, la rosa verdadera
Es el triste y el tierno sin figura,
Ninguna imagen a la luz primera.

Deseándola deshójase el deseo…
Y quien la viere olvida, y ella dura…
¡Ay, que es así la Rosa y no la veo!…


jorge luis borges

Septiembre16

Al triste

Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.

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