Miedo

Noviembre13

miedo1

El parco negro mestizo, la luna encarnada, reos del tiempo. Oscuridades que se imprimen vanamente en rasgos paulatinos, los encontramos explicando en miedos profundas encasillaciones temblorosas. Mis musas y las tuyas. Mis cerillos, mis cartas, mis ensoñaciones.

Su cielo aterciopelado, prendía frío en ojos acartonados, ojos de Lima la erótica, ojos rojos oscilantes entre espigas del recuerdo.

Podría haber visto algo si así lo hubiera querido, si así sus calles infinitas hubiesen dado paso a los faroles emprendidos de ausencia, de edificios grises, de soles meditabundos.

¿Es así la soledad? Se preguntaba. Mientras leía a Adán en tragos amargos de ron barato, y con voz turbulenta, tranca, explicaba los miedos en clase de matemática.

El profesor daba notas y acotaciones, trompicones exactos de momentos intrínsecos en viernes inalámbricos, parlaba furioso, señalando y retratando, cargando su peso y su rabia, su ira, su gordura, entre tanta encarcelada, pausada soledad.

Y así se volvieron varios en las explicaciones de la pizarra, las bisectrices de su mirada, la biografía de su mente, volviendo en la oscuridad ingrata de sus calles infinitas, su alegría ocupada y su sencillez absurda.

Los alumnos lo miraban fijamente en sus exageraciones traumáticas, prendiendo pupilas de pensamientos compartidos, y todos fueron conspirando y adoptando los miedos del maestro, entre sus labios insípidos y tamboriliantes.

Las voces se hicieron mas perpetuas, generando transportaciones al pasado. Platón, Shakespeare, Kafka, escritores, ingratos, ignorantes, y… dios en la creación.

El oscuro infinito se repitió, se exacerbo, y murió y se repitió, y volvió… punto

Y solo me queda amarte

Noviembre4

Solo me queda amarte, perplejo, cansado, moribundo.

Mi voz en tu mente no se insinúa altiva, las mañanas son esquivas, y las prosas que se empañan en la sombra salen a tu vista, sonríen y se ocultan.

Mas esclavo soy, mas libre pretendí cuando al sol se corrompía el ceso con cuestiones de simetría.

Algarabía, solo algarabía.

Pujante el cielo y las estrellas, que me hicieron  creer en la belleza que tu sonrisa me ofrecía, triste, tranquila.

Quisiera tenerte cerca, pegada a mi pecho en arranques de belleza infinita.

Prendida en mi regazo en el protectorado de mis posturas, entre la sed de mis figuras, entre tu amor tan bendito.

Abrazarme a tus pelos, y en el susurro mencionar el te amo mas sublime de las hora candidas.

Dejarme sincero y entre tus palabras vanagloriarme perpetuo.

Deseo perderme en ti, vivir de nuestras desventuras, caernos en la misma locura.

¡Te amo y es lo único que me queda!… te amo es lo único que produce el corazón maldito, que se escuda en retórica perfecta

Te amo, y es lo único que pretendo.

Te amo, y es lo único que merezco.

Sin destino

Noviembre3

nohayparaiso

Creía que eras mia pero me equivoque catastróficamente

Esos malos recuerdos vuelven a tu mente

la rabia, el dolor, el miedo, la tristeza

pero en especial la puta soledad,

la cual te persigue por todos lados

quieres creer que es solo un sueño

y de una vez por todas despertar y terminar con todo

No encuentras la razón, es mas.. no tienes porque buscarla

Es una de esas cosas que no tienen razón ni sentido en esta vida

Suceden porque deben de suceder..

Quieres que tu mente deje de reproducir esas imágenes a otoño

secas sin color, sin sentimiento y solo puro dolor

Y al final una lagrima cae sobre el papel, en ella todos tus más puros sentimientos.

No existe una sola razón..

El escritor que nunca fue escritor

Octubre14

Que tanta hipocresía se vertía en sus ojos bizcos, combatiente infinito, sutiliza urbana.

Todos lo conocieron, algo tímido, susurrante,  cansado ya del desamorio abstracto que le ofrecía la piel ajena.

Supuso y erró muchas veces, callo lo que vio, y se abstuvo en su gallardía efímera.

Se derrumbo en sus escritos paupérrimos y creyose el mejor del mundo, el pequeño dios. El sincero, poco usual.

Se canso de si mismo en espasmos de cobardía.

Se lleno de melancolía absurda entre su apogeo saturado, y se presumió de su destello, su inquisición, su sabiduría.

No creyó en la familia y vivió largas carencias sentimentales.

Quiso nunca hablar del amor, ya que no le favorecía.

Lloro de esperarse a si mismo en inviernos crepusculares, esperando al sexo, esperando simbolismos rateros, esperándose cada vez mas en la gangrena.

Creció entre escrituras sencillas, y dirigiose al mismo el epitafio de escritor.

Escribió tanto como sufrió, y tentó figuras a la victoria.

Vivió fluctuante, pusilánime y sencillo.

Le temió a la muerte y a la soledad monótona.

Tuvo amigos de los cuales nunca se arrepintió, se atrevió a llamarlos segunda familia y en sus escritos de alguna manera los evocaba.

Se canso de si mismo y del mundo.

Fue solitario en dosis muy breves por puro capricho.

Callo en sátiras de bohemias carnavalescas en fiestas banales, perdiendo pudor ajeno y los estribos en lo platónico.

Se acomplejo en pensamientos filosóficos y se perdió en miradas ajenas.

Escribió sin necesariamente escribir… (Con impotencia y melancolía)

¡El velo por todas las veleidades de la época!

¡El nos llamo hermanos cuando nosotros no nos valíamos por nosotros mismos!… (Algo lloroso)

(Pausa)

El fue el escritor que nunca fue escritor.

Bakardara

Septiembre17

Bohemias incesantes, rojizo hiriente, profunda noche abierta en abanico…. ¡Bakardara!

Solitario amigo, ¿acaso disgustas mi compañía?

Ríete de mi, pedante y quejumbroso.

Ríete a carcajadas diabólicas en tu averno infinito y golpéame fuerte cuando el veneno en mi sangre, empañe mi suerte, y me embargue.

Comprende que de alguna manera te fui infiel, buscando miel, galopante, humilde.

Fuiste de efímero, amigo que de tanto en tanto, iba y venia.

Eras tan profundo. Y los sollozos bastaban para calmar a la bestia, mendigando a la rosa, su mirada, mendigando a su sonrisa, su destello.

Tan amigo de mi y no de los otros. Porque cuando te busque solo me querías a mi. Porque cuando te busque encontré el ridículo presupuesto en mi trabajo. Porque cuando te busque  tu voz se apagaba inclemente entre lo sublime de mis valentías, de mis fuerzas, de mi cordura.

Entiendo que ahora te vayas, que te quites tu velo en mis venas, que llores, que me extrañes… (Quebrada la voz)

Solo deseo terminar con elegancia temblorosa y locura apacible…. Perdón!… (Tristeza en la lluvia repetida, una y otra vez), ¡perdónalos!…. Hazme olvidar (infinitas estrellas hasta el fin del mundo)

(8)

Septiembre16



¡AAaaaah!… ¡BUUuuum!. Silencio absoluto en las carnes frías (¡shhh!)

Sonido procaz, intermitente, infinito.

Llena espacios vacíos. Nómades segundos, pedazos de cielo.

Triste iglesia cuando se enfrasca en su homilía.

Llantos, risas sorderas. Ocupación musical. K’s repetitivos sumando discordia.

¡Ja!, se acabo. Repítelo sin voz (bisbisea la culpa)

¡ChiUUUUuuuuuuuuuuuuuooooouuuouuuuwiT!… ¡PUM!

obra maestra

Septiembre11

El diseño era perfecto. El experto miro el rostro indefinido de la obra maestra… era hermoso, casi indescifrable
Tenia la sonrisa mas hermosa. Era su tino inquebrantable. Miraba y miraba la figura, que se grababa en la sensación mas sublime del amante. Triste, y pobre… comerciante de pasiones.
Lo miraba detalladamente. La sonrisa, la infraestructura, la manía, la soberbia… y solo pudo acomplejarse en su publicidad urbana, su frenético silencio en la sombra, su embellecida cabellera negra.
La amaba, pero no existía, solo se preguntaba si la amaría, si cambiaria su goce particular por amarla sin fronteras ni vacilaciones.
Y decidiose, pues, a preguntarse si ella comprendería, si ella escucharía, si acataría. Ella miro.
Los dos callaron al abismo.
En la cruz Jesucristo rebosante destiño la interrogante. La atmosfera desapareció. Todo, se fue arrogante.

.

Septiembre11

la mirada era esquiva     se sublevaba a los terminos compuestos de lo que se me obligaba

trataba de basarme en la concentracion que me ofrecia la etica con falsos argumentos

y solo      pensaba en ti aunque tu belleza estuviera lejos blasfemada y taciturna

era solamente el hombre importante que se creia dios   el hombre sublime que callaba    amante pensador de lagrimas      conservador de estribos

estaba apresado! y te lo falsifico en papeles blancos

¡aprendi a sentir amores dentro de ese pedazo de nada!     amor lejano que se estremecia      amor fulgurante sangriento que se carcomia en el alma

asi solia pasar mis momentos   todo amor elegante      todo absurdo…(pausa breve)

Pero no todo era amor, también había cordura.

Había sol, había responsabilidad, había mesura.

Todo dependía. Todo iba a terminar,  inclemente entre mis sueños estudiantiles y mi mano juguetona.

Solo en mi mesa, mirando a todos de cabeza, seguí mirando el tiempo mimado, seguí esperándome, seguí esperándola.