Bakardara

Septiembre17

Bohemias incesantes, rojizo hiriente, profunda noche abierta en abanico…. ¡Bakardara!

Solitario amigo, ¿acaso disgustas mi compañía?

Ríete de mi, pedante y quejumbroso.

Ríete a carcajadas diabólicas en tu averno infinito y golpéame fuerte cuando el veneno en mi sangre, empañe mi suerte, y me embargue.

Comprende que de alguna manera te fui infiel, buscando miel, galopante, humilde.

Fuiste de efímero, amigo que de tanto en tanto, iba y venia.

Eras tan profundo. Y los sollozos bastaban para calmar a la bestia, mendigando a la rosa, su mirada, mendigando a su sonrisa, su destello.

Tan amigo de mi y no de los otros. Porque cuando te busque solo me querías a mi. Porque cuando te busque encontré el ridículo presupuesto en mi trabajo. Porque cuando te busque  tu voz se apagaba inclemente entre lo sublime de mis valentías, de mis fuerzas, de mi cordura.

Entiendo que ahora te vayas, que te quites tu velo en mis venas, que llores, que me extrañes… (Quebrada la voz)

Solo deseo terminar con elegancia temblorosa y locura apacible…. Perdón!… (Tristeza en la lluvia repetida, una y otra vez), ¡perdónalos!…. Hazme olvidar (infinitas estrellas hasta el fin del mundo)

Publicado por Alvaro en la categoría: General, Poemas

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